El profesor Luis Fernando Balarezo, jefe del laboratorio de simuladores de negocios de la Universidad Señor de Sipán (Perú), comparte su experiencia utilizando Simuladores Cesim en sus cursos. Desde su enfoque multidisciplinario hasta el impacto en la comprensión práctica de los estudiantes, explica cómo las simulaciones ayudan a conectar la teoría con la toma de decisiones en entornos empresariales reales.
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Transcripción de la entrevista
¿Cuál es su experiencia con Simuladores Cesim?
(Los simuladores tienen) una serie de beneficios, sobre todo, la visión de cómo se podían ver los resultados, cómo se podía ver el trámite, cómo era que cambiaban las cifras una vez que uno ponía una cantidad. Entonces, se veía de manera holística qué cosa era lo que sucedía, si es que uno cambiaba una cifra u otra, qué es lo que realmente cambia. Que es lo que realmente pasa en una empresa: uno cambia algo y no es que cambie solamente esa parte de la empresa, sino que cambia todo. El simulador, como es un simulador que cubre varios cursos a la vez, o sea, hay que tener varios conocimientos a la vez, sirve como curso de práctica para todos los cursos que se llevan antes. Entonces, pusimos los simuladores en el sexto, séptimo, octavo y noveno ciclo para llevar todos los cursos para los que ya pueden tener preparación los alumnos, que es contabilidad y finanzas esencialmente, y los demás cursos que vienen después. Pero esencialmente contabilidad y finanzas, para que ellos puedan entender, a partir de ahí, qué cosa era lo que significaba obtener resultados económicos a partir del simulador. Entonces, en el laboratorio se juntan los estudiantes de administración, los de contabilidad, los de negocios internacionales, los de ingeniería. Y eso hace entonces que sea multidisciplinario, y la gente que está en un grupo es de varias carreras, que es lo que sucede cuando uno está en una empresa.
¿Qué preparativos necesitó para implementar las simulaciones empresariales en sus cursos?
En principio, yo he tenido que prepararme bastante en otros temas también para poder saber cuál es en sí el conocimiento previo para poder explicar varias cosas. Porque para poder profundizar en los temas que tiene el simulador, no solamente hace falta contabilidad y finanzas, sino estadística, macroeconomía, microeconomía, diferentes tipos de marketing. Entonces, el conocimiento previo debe ser bastante amplio para poder explicarle a los alumnos qué cosa es lo que significa cada cosa o lo que puede significar cada cosa. También, como hay escuelas de ingeniería y de hotelería, o de servicios de hoteles y restaurantes, también he tenido que saber un poco sobre eso para poder explicar cómo es que se maneja un hotel o cómo es que se maneja un restaurante en la vida real. Lógicamente no hay que saber todo, pero sí hay que tener una base. Creo que manejar seis simuladores me ha permitido también desarrollarme personalmente.
¿Cómo afectan las simulaciones empresariales al proceso de aprendizaje de sus estudiantes?
Lo que ayuda al alumno es que ve puntos exactos que van cambiando, y esos puntos son los importantes para ese simulador, o son importantes para ellos. Y finalmente puede ser que estén fallando en algo, pero ellos se van dando cuenta de qué están fallando en eso. O sea, se les llama la atención sobre en qué están fallando porque, lógicamente, como son varios grupos, y después se les explica, una vez que termina la ronda, se les explica a todos qué cosa es lo que ha pasado con sus decisiones. Entonces se hace un feedback para toda la clase. Tengo gente que, como yo enseño en la universidad hace 21 años, tengo gente que ha aprendido mucho de los simuladores y que después me los he encontrado—hay gente que trabaja aquí también—y me han dicho: “el simulador me abrió los ojos para ver cómo era esa relación que hay entre la teoría y la práctica. Porque ahora, si veo la fábrica, veo y pienso, ‘ah, eso se hace y se calcula así, y se puede hacer lo de acá’”. Entonces ellos no empiezan desde cero.
¿Qué resultados de aprendizaje buscan lograr con las simulaciones empresariales?
Esencialmente lo que busco es que los alumnos puedan ver lo que se hace en la realidad. Yo sé que muchos de mis alumnos quizás nunca vayan a pisar un directorio de una fábrica multinacional de automóviles. Pero si ellos ven, por ejemplo, cómo es que se maneja una empresa multinacional a nivel mundial, en las cuales las cifras son astronómicas, que es lo que sucede con el Global Challenge, o con laboratorios farmacéuticos que funcionan a nivel continental, esto le da la oportunidad al alumno de ver que existen otro tipo de negocios y que pueden en algún momento tratar de llegar a ellos.
¿Cómo usan sus estudiantes los simuladores de negocios y cómo los evalúa?
En principio hay cuatro prácticas, en las cuales se les toma a los alumnos el manual del simulador. Si en esas cuatro prácticas los alumnos no aprueban, entonces quedan ahí y simplemente tienen la nota que se han sacado y siguen con sus clases normales, ya no vienen al simulador. Los que aprueban forman los grupos. Y los que aprueban, se supone que sí saben manejar más el simulador. Entonces les planteo cuál va a ser la meta de sus simulaciones, o sea, qué cosa es lo que deben buscar. Cada uno de los simuladores tiene diferentes cálculos para ver a dónde llegar. Les planteo esa meta y entonces ellos ya saben qué cosa es lo que tienen que buscar. Yo les voy explicando, a medida que van avanzando en las simulaciones, cómo es que están llegando a ese a esa meta. Porque se ve gráficamente cómo van, pero hay que explicarles qué cosa es lo que están fallando o qué cosa están haciendo bien para llegar a esa meta. Y ahí, lógicamente, uno se da cuenta de quién sabe y quién no sabe, por las preguntas. Entonces yo dejo que ellos, mientras que están haciendo la simulación, hagan preguntas de forma general para que todos escuchen qué cosa es lo que están preguntando y todos aprendan. Pero no hay preguntas como "¿qué hago aquí?". O sea, pregúntame la situación general, qué cosa es lo que comprendes o qué cosa no, pero no me digas "¿aquí qué hago?", porque eso es ayudar directamente. Entonces, el feedback es para todos. Y una vez que termina la simulación, tenemos media hora para explicar los resultados de todos los grupos juntos. Entonces, las sesiones que nosotros tenemos son de 2 horas académicas, que son 110 minutos. La primera parte ellos la dedican a tomar decisiones de forma grupal. Porque ¿qué cosa es lo que pasa?, ellos ya vienen con una decisión tomada de forma individual, porque yo califico los tiempos que en casa pasan dentro del simulador—lo que se llama la activity—también se las califico. Entonces este se ve cuando alguien está entrando al simulador, y por cuánto tiempo. Y, además, ellos pueden tomar decisiones, ver qué cosa es lo que sucede. Y después, cuando vienen acá, ponen ya en práctica la decisión grupal. Entonces, la decisión individual es una, pero la decisión grupal es otra, porque ahí hay que ceder, ver qué cosa es, concertar. Entonces sirve también para que los alumnos puedan trabajar en grupos. Porque finalmente en una empresa uno también trabaja en grupo, uno no toma solamente una decisión. Uno dice, "oye, hay que hacer esas cosas", pero por allá le están diciendo, "no, eso no podemos hacerlo así porque va a afectar lo de acá".
¿Cuál es su opinión sobre el asistente de inteligencia artificial generativa de Cesim?
La experiencia de la inteligencia artificial ha sido interesante, que ustedes hayan puesto la inteligencia artificial no de manera directa para que resuelva el problema, porque eso hubiese sido como regalar las respuestas. Y no es así, sino para que pueda servir de asesor de análisis, por ejemplo.
¿Qué opinan del torneo internacional para estudiantes Cesim Elite?
Los concursos ayudan a la gente a ver que uno puede llegar más lejos de lo que tiene aquí al lado. Nosotros, por ejemplo, hemos quedado esta última vez en el sexto lugar y hemos competido pues con universidades de primer orden. Cuando nosotros hemos sabido los resultados, lógicamente nos llena de orgullo. Porque los alumnos son alumnos que vienen de colegios que no son de primer orden, son colegios que tienen algunas deficiencias. Aprenden y se superan en la universidad, y se dan cuenta de que pueden competir con universidades que están a un nivel mucho más alto. Gracias a ustedes porque realmente este haciendo una buena labor para que los estudiantes puedan superarse.

